Proyectos
Fricción real, resuelta de verdad
Ejemplos reales de negocios de alto ticket, donde una respuesta tardía o un proceso manual nunca es un detalle menor — retos habituales convertidos en ventajas competitivas gracias a software pensado para el uso real.
De tres bandejas, un solo flujo
Los compradores escribían por WhatsApp, portal y web, y se perdían entre bandejas. Unificamos todo en un solo flujo con respuesta automática.
Operativa comercial
Ninguna cita se pierde
Las citas se gestionaban por teléfono, sin recordatorios, y el "no show" minaba la agenda en silencio. Un portal con recordatorios automáticos cambió la ecuación.
Reservas directas, operativa en orden
La mayoría de las reservas pasaban por plataformas de terceros, cada una con su comisión. Un motor de reserva directa cambió el reparto.
Cada caso, un expediente vivo
Los expedientes vivían repartidos entre email, WhatsApp y carpetas locales. Un portal de casos centralizó documentación, plazos y comunicación con el cliente.
Servicios premium
La flota, disponible en tiempo real
Cada embarcación se reservaba por teléfono y una hoja de cálculo compartida por email. Un panel de disponibilidad y mantenimiento puso orden en Puerto Banús.
Cada entrega, sin sorpresas ni papeleo
Los contratos y el estado de cada vehículo se gestionaban en papel y fotos sueltas de WhatsApp. Un flujo digital de reserva y check-in eliminó las disputas por daños.
Cada mesa, con memoria
Las reservas se apuntaban a mano y un cliente VIP podía acabar tratado como un desconocido. Un mapa de sala en vivo con perfil de cliente cambió la manera de recibir.
Hospitality y lifestyle
Cada cambio, aprobado por escrito
Los cambios de última hora se aprobaban por WhatsApp y se perdían entre planos. Un flujo de control de cambios y presupuesto por fases acabó con las discusiones sobre quién aprobó qué.
Diez proveedores, un solo calendario
Cada proveedor de la boda confirmaba por su cuenta y el timeline vivía en la cabeza del wedding planner. Un panel compartido puso a floristería, catering y música en la misma página.
El stock que sí sabe dónde está
Una clienta pedía una talla que existía en otra tienda, y nadie lo sabía a tiempo. Sincronizar el inventario entre boutiques cambió cuántas ventas se cerraban en el momento.